En un baño pequeño, el espejo es lo que más cambia la sensación de espacio. Bien elegido, agranda el baño y lo ilumina; mal elegido, lo recarga. Estas son nuestras ideas.

3Que el espejo sea la luz
En un baño pequeño sobra el aplique. Un espejo con luz directa ilumina la cara y el lavabo a la vez, y te ahorras una lámpara. El Line de 60×70 cm es el más sencillo, y gasta solo 12 W de luz.
4Luz blanca para que parezca más grande
La luz fría de 5700 K, la de casi todos nuestros espejos, se parece a la luz del día y hace que un baño sin ventana parezca más amplio y más limpio.
5Antivaho, sobre todo si no hay ventana
En un baño pequeño el vapor se queda más tiempo. Con el antivaho el espejo está despejado nada más salir de la ducha, y gasta unos céntimos al mes.
6Ni más ancho que el lavabo
Un espejo que sobresale del lavabo hace el baño más estrecho. Elige uno igual de ancho o un poco más estrecho que el lavabo y céntralo encima. Para un aseo de cortesía, el Duna de 50×40 cm es suficiente.
¿Nos mandas una foto de tu baño y el ancho del lavabo? Escríbenos a info@iludeko.com y te decimos cuál le va mejor.
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